Anónimo
Ultimamente he tenido tanta jodida inspiracion y nadamas no logro estructurar mis ideas, me encanta cuando eso sucede... (tono sacrcástico)
1.
Todo estaba obscuro, el viento que entraba por la ventana hacía que las cortinas de seda bailaran un vals silenciosamente, siendo las estrellas las únicas espectadoras. En la cama, aún tendida, se encontraba recostada Miranda, con los ojos cerrados, pero despierta. Mil ideas rondaban por su mente y al mismo tiempo no pensaba en nada. Al mirar el reloj en su tocador se dio cuenta de que aún eran las dos de la mañana. Llevaba así desde las once de la noche. Necesitaba descansar pero había algo que no la dejaba. Le costaba respirar y tenía un sentimiento de vacío en el estómago que no la dejaba dormir en paz. Prendió un cigarro y se puso a contemplar el humo. Trató de mantener la mente en blanco pero no pudo. Ella sabía que el tiempo debía haber borrado ese recuerdo de su mente, pero no lo hizo, por el contrario, el recuerdo seguía tan vivo como si hubiera sucedido el día anterior. Habían pasado ya tres meses desde su partida, aquel momento doloroso en que descubrieron que no podían seguir juntos por el bien de los dos. Ella sabía que Gerardo la había olvidado y que ahora estaba con otra mujer. Entonces ¿por qué no podía pasar ella la página? la historia había terminado, punto, ya no más, después de todo, a Cenicienta se le había acabado su tiempo y la carroza se había convertido en calabaza, ella sabía que la noche no sería eterna.
Una lágrima rodó lentamente por su rostro. Decidió intentar dormir, pero fue inútil. Se paró de la cama y se dirigió al closet. Buscó un pantalón, una chamarra y se vistió. Salió del departamento y se dirigió a un parque que se encontraba cerca de su casa para dar una vuelta. Necesitaba distraerse, pensar en algo mas, algo que no fuera Gerardo o su absurda historia de amor.
Una lágrima rodó lentamente por su rostro. Decidió intentar dormir, pero fue inútil. Se paró de la cama y se dirigió al closet. Buscó un pantalón, una chamarra y se vistió. Salió del departamento y se dirigió a un parque que se encontraba cerca de su casa para dar una vuelta. Necesitaba distraerse, pensar en algo mas, algo que no fuera Gerardo o su absurda historia de amor.


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